viernes, 18 de noviembre de 2011

Los Jaivas - La conquistada


Suaves Caricias, tiernos desvelos.
Ella es una nube que el viento conquisto.
Ella es una nube que un beso ardiente derritio, ella no existe más.
En el Horizonte de mi mente se ha escondido el Sol....

(La conquistada, Los Jaivas)

jueves, 17 de noviembre de 2011

¿Se muere o no se muere?

Cuando se muere la carne, el alma busca su centro...
Potente descripción de la Gran Violeta Parra para decirnos de manera poétamente melancólica que cuando se deja lo físico pasamos a lo intangible, de lo concreto del cuerpo a lo abstracto de lo que puede llegar a ser la conceptualización del alma.

¿En qué momento dejamos de existir?
¿En qué momento dejas de ser visualizado en este mundo?
¿Existes solo por lo físico, o eso físico implica que lo tangible de tu ser se vuelva intangible? ...
Somos humanos, somos seres sociales, y por lo tanto de manera implícita o explícita dejamos huellas alrededor, nuestra experiencia son las experiencias de nuestro entorno y ese entorno se nutre de tus vivencias, es algo indivisible.
Por tanto lo físico de tú existencia deja de ser lo primordial en tú paso por la vida, el físico cambia y tú también, pero la esencia ese recuerdo de tú personalidad queda, el sabor de tú humanidad perdura.
De hecho nunca fuimos físicos debido a que nuestra interacción con el mundo parte desde antes de volvernos tangible para los demás, ese el placer que tienen los padres al conocernos antes de volvernos mortales.

¿Pero el perfume de esa esencia perdura en la eternidad del mundo físico, o se va desgastando, disolviendo, desapareciendo?

Si bien nuestro paso, de manera importante, es condicionado y mediado por lo concreto del físico, nuestra existencia no solo se limita al hecho de nacer y morir, seguimos, independientes si estamos muertos o no, en la existencia de los demás, una vez que lograste penetrar la vida del otro, ese otro de una u otra forma llevara tú existencia en la de él.

Por lo mismo creo que cuando uno muere, muere físicamente, sin embargo uno deja de existir cuando la última persona que te recuerda fallece.
Tú existencia y por tanto el recuerdo de tu esencia estará limitado a la existencia de todos aquellos que lograste dejar una marca en su experiencia.
Cuando ese último físico, que vivió en tú vida y tú en la de él, muere, por cosas de la vida dejaras de existir...

Si bien es una percepción muy personal y quizás hasta simplista en ciertos puntos, es mi construcción de la existencia humana, es mi verdad, es mi esencia.
Son cuestionamientos que toda la vida me he hecho, y creo, por el momento, nunca dejaré de hacérmelos, pues se han constituido como una parte importante de mi.


[Una frase que me representa de manera inexplicable;
La lengua de las Mariposas]
Cuando uno se muere, ¿se muere o no se muere?
y usted ¿qué piensa?
Yo, tengo miedo.-





Se es.

Cuando se es niño se es, no se tiene que ser.

Nicole / Francisca Valenzuela - Time After Time

domingo, 4 de septiembre de 2011

sábado, 3 de septiembre de 2011

Carretera de la imaginación.


Corro en la carretera de mi imaginación,
en donde no hay partida, y al parecer, tampoco salida.
Tiene diversos caminos, variados personajes y
múltiples emociones.
Pero soy solo yo transitándola.
La puedes caminar, sobrevolar, ir en bicicleta, o simplemente saltar,
sin embargo es ella la que decide hasta donde llegar.
Es un lugar único donde la proyección no tienen sentido y tampoco lugar.
Si bien en ella me vuelvo etéreo, las cosas tienen más sentido y
se muestran mucho más tangibles.
Hay veces que se torna mañosa y turbulenta,
lo bueno es que el clima es variante y por tanto el tránsito
es variable según los sentimientos imperantes.
Es una carretera llena de historias no contadas.
En la carretera de mi imaginación pocas veces logro manejar yo.

domingo, 28 de agosto de 2011

la lluviecita.

Cada vez que llueve espero que el agua limpie las almas de las personas...
lástima que mi ser se encuentra casi siempre debajo del techo.
Desde mi ventana veo a los sujetos caminar por la vereda,
sin embargo llevan paraguas para cubrir las gotas.
La naturaleza es la única que no desperdicia la nobleza que les llega del cielo.
Mientras nosotros nos escodemos, ella se abre al vendaval de purificación.
Cada vez que llueve espero que el día que sigue sea mejor.
Es una lástima que aunque amanezca soleado, el humano sigue odiando.
Cada vez que llueve mi cuerpo amanece.
Lástima que la sociedad siga en la oscuridad.
Los días que llueven son para recordar...
Desde mi ventana busco la primera gota, aunque solo visualizo charcos.
¿Seré tan efímero como el recorrido de una gota?
Cuando sea un gota les diré la respuesta...
Lástima que no podré hablar y tampoco escribir.
Desde el charco les avisaré que tal estará el siguiente día.